El lado de atrás del hueco


Todo lo que existe esta rodeado de nada.

Es más lo que no sabemos que lo sabemos y a lo largo de nuestra minúscula historia de humanidad, intentamos descubrir que hay detrás del hueco, del vacío.

Lo pretendimos desde la Filosofía, lo procuramos desde la religión, lo aspiramos desde la ciencia, lo proyectamos desde la cuántica y todavía no sabemos que hay detrás del hueco. Nos entretuvimos y nos entretuvieron en su búsqueda panóptica.

A algunos la soberbia les juega en su cara, se ven enteros, sin búsquedas, sin interrogantes, sin cuestionamientos, sin esperanza solo resignación, sin huecos.

Todo lo que existe esta rodeado de nada. ¿Qué hay del lado de atrás de tu hueco?

La ventana mágica




El sol se colaba por las hendijas de la persiana, que era de día no cavia ninguna duda, pero ¿qué día? ¿de qué mes? ¿qué año sería? ¿en donde estaba?.

Sus preguntas no lo agobiaban, fueron cuestionamientos hechos entre desperezos, en definitiva siempre había más preguntas que respuestas.

Interrogarse es un signo vital del espíritu, como lo es el pulso en lo físico.

Mientras se dejaba fundir en el ambiente de aquella mañana, se pregunto la pregunta de todas las preguntas, ¿cuándo deje de preguntar?, cuando había comenzado a dejar de ser, para dejarse ser por otros.

¿Cuando había decidido enjaularse en la rutina que le funcionaba como un engranaje perfecto para consumir el tiempo? ¿Lo había decidido?

¿Cómo salir de esa jaula?

Abrió la ventana y era mañana. Ya era libre, tan libre como ayer, pero consiente que todo estaba para ser interrogado, cuestionado, desconstruido para poder volver a construirlo.

Por la ventana mágica del corazón entra la vida, todos los días.


EL VIAJERO Y LA PEQUEÑA






















¿Y que llevas en la maleta? – Preguntó la niña.

El viajero le respondió, - En la maleta llevó mis ilusiones, sueños, esperanzas, algunos amores y otros tantos recuerdos que me hacen feliz rememorar.

Con su inocencia intacta, la niña, le pidió ver dentro de la maleta. Sus ojos se abrieron y brillaron ante la sorpresa. Miró al viajero, lo comprendió todo, con su corazón puro había podido verlo todo, donde el resto ya no veía nada.

Decisión – Cuento Breve


Era una noche más de incertidumbre. Hasta cuando seguiré con esto, pensó. Sentía que las cosas podían ser de otra manera, sentía que aquello no era bueno para él, su debilidad sería en definitiva la fortaleza ajena.

Espíritu de León y alas de mariposa.


Nada nos recuerda más nuestra fragilidad, que la enfermedad. Nuestro cuerpo no es más que el saco de huesos que siempre fue, pero cuando se daña, en mucho o en poco, nos enfrenta a la realidad de nuestra finitud.

De un momentos a otro las cosas pueden cambiar, una verdad de Perogrullo, pero verdad al fin. Aunque algunas veces, o todas, me pregunto si no es todo lo que cambia de un momento a otro.

NO MAS VIOLENCIA !!


La violencia es la manifestación explicita de la falta de razón. Es la antítesis de la filosofía, es la falta de confianza y de respeto al otro.
La falta de confianza sobre que mi equipo ganara porque es el mejor, o que mis argumentos son lo suficientemente buenos para explicar que me pasa, o que tal o cual situación social es injusta.
La violencia es la manera más ruin de cosificar a quien no puedo convencer.
Una defensa, cualquiera sea, intelectual, deportiva, física si se quiere, jamás puede ser violenta. Nada justifica la violencia, si nos agreden tampoco, porque siempre lo justo, la verdad o la razón prevalecen.
La violencia es el propio fracaso puesto en otro.
Hay ejemplos de lo lejos que se puede llegar con la violencia, pero hoy, ante un nuevo siglo debemos ir un paso más allá, debemos practicar individual y colectivamente la tolerancia.
No una tolerancia vacía, no una tolerancia inútil, sino una tolerancia basada en la convicción de la búsqueda de una convivencia mejor, con nuestros pares, con nuestra familia y con nuestra sociedad.
Todos somos los artífices ineludibles de un mundo mejor, sin violencia, lo que no significa pensar igual, sino respetar las diferencias. Pero sí implica pensar, la fuerza está allí en las convicciones y no en los puños.
Y la tolerancia, el respeto a uno mismo y a los demás, no se muestra en discursos, se demuestra en cada acto, en cada día donde decidimos ser valientes, donde decidimos ser heroicos, y no donde decidimos ser violentos, porque sino, finalmente, habrá siempre alguien más violento que nos aplastará.
Es allí donde todos, los no violentos y los violentos perderemos el curso de nuestra propia humanidad, esa que nos distingue de los animales.
Los animales no son violentos, son instintivos, los hombres cuando solo actúan bajo sus impulsos, ni siquiera se convierten en animales, se convierten en violentos, dañando a otros y dañándose a sí mismos en su dignidad de Ser.
Después de la violencia no queda nada, porque para llegar a ella se habrá pasado por el rencor, por la ira, por el odio y por la furia, ¿qué más?.
Con la violencia nos habremos degradado a nosotros mismos. Solo los afectados psicológicamente pueden encontrar algún punto de satisfacción en su accionar, y así todo, no todos los enfermos psicológicos la hayan; para los demás quedará la incomprensión propia, y de los otros.
Con la violencia perdemos todos, los que la ejercen, los que la padecemos, los que la permiten y los que creen que no hablando de ella desaparecerá como por arte de magia.
No es una cuestión moral, no es una cuestión religiosa, no es una cuestión etarea o de género, es simplemente NO MAS VIOLENCIA !   


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